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Certificación de eficiencia energética de edificios

El edificio ha jugado y jugará un papel cada vez más importante en el nuevo modelo energético basado en el cambio del ciudadano pasando de elemento pasivo consumidor agente activo productor y consumidor de energía. Será en el edificio donde se integrará la producción de energía distribuida con energías renovables, donde se podrá hacer efectivo el autoconsumo y donde elementos como el vehículo eléctrico, con su capacidad de carga, aportarán la flexibilidad para intercambiar energía en función de cada momento.

Pero también la edificación es el sector con mayor potencial de mejora energética. El hecho de que en Cataluña el 60% de nuestro parque de viviendas sea anterior a 1980 y, por tanto, anterior al inicio del marco normativo obligatorio del aislamiento térmico o que únicamente un 5% de nuestros edificios y viviendas certificados energéticamente pertenezcan a las tres mejores categorías, lo demuestra.

Es en este sentido que la Generalidad de Cataluña desarrolla la Estrategia Catalana de Renovación Energética de Edificios, para potenciar la mejora energética del parque de edificios de catalán.

También en la Unión Europea, la eficiencia energética en los edificios es una prioridad dentro de las políticas energéticas de la UE, que ha impulsado un paquete de medidas legislativas para conseguir los objetivos sobre energía y cambio climático asumidos para 2020, 2030 y 2050. Así , son las Directivas Europeas de Eficiencia Energética (2012/27 / EU) y de Eficiencia Energética en edificios (2010/31 / EU) las que establecen que todos los edificios (existentes o de obra nueva) objeto de transacciones inmobiliarias han de obtener un certificado de eficiencia energética, y que todos los estados miembros adoptar políticas y planes para conseguir que los edificios de nueva construcción sean de consumo de energía casi cero al final del 2020.

Siguiendo estas Directivas, en Cataluña desde el 1 de junio de 2013 es obligatorio disponer del certificado energético para los edificios y viviendas ya existentes que se alquilen o vendan, y para los edificios o partes de edificios que una autoridad pública ocupe más de 250 m2 y sean frecuentados habitualmente por el público. En 2007 ya se había transpuesto la Directiva 2002/91 / CE, con el Real Decreto 47/2007, por el que se aprobó el procedimiento para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción.