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La diversificación energética del sector transporte

El transporte pide petróleo; mucho petróleo. Por lo tanto, es un sector con una dependencia crítica del mercado de hidrocarburos y esto hace que la política energética relacionada con el transporte deba girar en torno a dos ejes: mejorar la eficiencia energética de los vehículos y usar otras fuentes de energía.

Afortunadamente, los motores de combustión interna son cada vez más eficientes, y lo serán más aún. Los nuevos materiales (más ligeros y resistentes) y la gestión electrónica de los motores, las cajas de cambio y la conducción permitirán vehículos bastante más eficientes que los actuales.

Además, hay que considerar que los motores de combustión interna pueden usar, aparte de la gasolina o el gasóleo, otros combustibles, tales como:

  • El gas natural.
  • Los GLP.
  • El biodiesel.
  • El bioetanol.


Pero también hay que abrir camino para más tecnologías alternativas que permitan una motorización diferente a la de los motores convencionales de combustión interna.

En este caso, cuáles son las opciones principales?

A grandes rasgos:

  • Los vehículos híbridos.
  • Los vehículos eléctricos.
  • Los que usan una pila de combustible.

La estrategia a medio y largo plazo en el sector transporte pasa por la tecnología de los vehículos eléctricos e híbridos, para disminuir el consumo de los motores de combustión interna y por el uso de biocombustibles.

Es curioso señalar que al principio de la historia del automóvil convivieron motores eléctricos, motores de vapor y motores de combustión interna. En estos momentos, los avances de la ciencia y la tecnología nos permiten recorrer de nuevo a sistemas alternativos a los motores de combustión interna, como los vehículos híbridos, que tienen un motor de combustión interna y un motor eléctrico. El motor eléctrico ayuda al térmico en las puntas de fuerza (al arrancar o acelerar) y algunos vehículos híbridos (full hybrid, en inglés) permiten una propulsión exclusivamente eléctrica a velocidad baja o moderada. Algunos modelos ya se fabrican masivamente.

Los vehículos eléctricos están alimentados por baterías y hay que conectar a la red eléctrica para recargarlos. Dado que localmente no producen emisiones contaminantes y que son silenciosos, es muy interesante su uso en zonas urbanas densamente pobladas. Aunque todavía no se producen de forma masiva, hay vehículos eléctricos que pueden ser competitivos en desplazamientos diarios de menos de 60 km.

La pila de combustible es un sistema que aprovecha una reacción electroquímica entre el hidrógeno (en estado puro, o presente en algunos combustibles) y el oxígeno (presente en el aire) que genera electricidad y vapor de agua. La mejora de rendimiento sobre la combustión interna puede ser superior al 20%, y la reducción de emisiones contaminantes, bastante más considerable. La propulsión final es eléctrica. Es posiblemente una de las tecnologías del futuro. En estos momentos sólo se utiliza en prototipos y vehículos de prueba.

La diversificación de las fuentes de energía también pasa por utilizar otros combustibles en los motores de combustión interna que no sean la gasolina o el gasóleo.

Un pequeño apunte: los motores de combustión interna se basan en dos ciclos termodinámicos, el ciclo Otto (el que utilizan los motores de gasolina) y el ciclo Diesel (el que utilizan los motores de gasóleo). Las propiedades del combustible nos harán elegir entre uno y otro ciclo.

Hoy en día, los combustibles alternativos que parecen más interesantes son:

El gas natural (mayoritariamente, metano). Las diferencias principales con un motor convencional están en el sistema de alimentación y de almacenamiento de combustible. En general, son vehículos localmente menos contaminantes. Se dice que el gas natural podría cubrir (al menos, temporalmente) la demanda creciente del sector del transporte, el gas natural vehicular es la mejor alternativa a corto plazo para satisfacer la demanda de combustible y reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas en las grandes ciudades.

Los GLP (gases licuados del petróleo). El combustible es una mezcla de propano y butano, gases que se almacenan comprimidos en un depósito. Son menos contaminantes que los combustibles convencionales. Igual que para el Gas Natural, las diferencias principales entre un motor de GLP  y  un motor convencional yacen en el sistema de alimentación y almacenamiento de combustible.

El bioetanol (alcohol). Normalmente, el bioetanol se produce partiendo del azúcar, del almidón o de la celulosa y se considera renovable. Su uso reduce notablemente las emisiones de CO2. Los bioetanoles se utilizan en motores de ciclo Otto (de gasolina) y desde hace unos años sirven como antidetonantes en la gasolina comercial (en forma de un compuesto químico llamado ETBE, que sustituye al plomo).

El biodiesel. Normalmente, es un biocarburante producido a partir de la esterificación de plantas oleaginosas, como el girasol, la colza o la soja. Es utilizado en vehículos con motor diesel y se comercializa normalmente mezclado con gasóleo. Las mezclas más habituales contienen menos de un 30% de biodiesel, y este porcentaje debe aparecer, obligatoriamente, en los surtidores de las gasolineras. A modo de anécdota, el primer motor que patentó Diesel funcionaba con aceite vegetal.

El Plan de la Energía y Cambio Climático de Cataluña 2012-2020 considera que la actuación en el sector del transporte es imprescindible para poder conseguir una transición hacia un modelo energético más sostenible. Este plan define que es prioritario planificar la movilidad de las personas y mercancías y diversificar energéticamente el sector. Cabe mencionar que el sector del transporte es hoy el principal consumidor de energía final en Cataluña.

Con anterioridad, la Ley 9 / 2003 del Parlamento de Cataluña, de 13 de junio, la Ley de movilidad de Cataluña, daba prioridad al uso de sistemas de transporte público y colectivo en los planes de movilidad, y señalaba la necesidad de promover sistemas de transporte con un impacto bajo, o dando apoyo a las zonas peatonales, la bicicleta o el uso de combustibles alternativos al petróleo.

Archivo descargable de los puntos de recarga de vehiculos con GLP y GN en Catalunya. Se facilitan datos sobre la ubicación georeferenciada del punto, la descipción del lugar, la dirección y el municipio. 

Fecha de actualización: 4 de abril de 2016.

Información relacionada

Los vehículos propulsados con Gases Licuados de Petróleo (GLP) o con Gas Natural (GNV) contribuyen a la diversificación energética en el transporte y mejoran respecto a los combustibles convencionales los niveles de emisiones contaminantes en la movilidad tanto en NOx, SOx como en CO2 y PM10.
En Europa actualmente hay más de 6 millones de vehículos alimentados con GLP, sin incluir los más de 1.400 autobuses urbanos utilizados en 25 ciudades europeas. Sin embargo el GNV ha demostrado la capacidad real de su implantación efectiva e inmediata como combustible de automoción alternativo a muchas otras ciudades de Europa y por el transporte por carretera.
Estas cifras de utilización aumentan constantemente, así como el número de puntos de suministro disponibles. En junio de 2014, Cataluña cuenta aproximadamente con unos 60 puntos de recarga de GLP y de unos 20 puntos de GNC / GNL.
Para poder acceder a la localización de estos puntos puede consultar de forma interactiva la ubicación de los mismos sobre la cartografía que ponemos a su disposición en el siguiente vínculo:
Si encuentra alguna incidencia en uno de los puntos de recarga que aparecen en el Mapa, o si su entidad dispone de un punto de recarga público que no aparece, nos sería de utilidad para mejorar la información ofrecida que nos haga llegar la localización del punto y si fuera posible, una fotografía a través de la dirección de correo electrónico: mobilitat.efcient.icaen@gencat.cat.