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Infraestructura de recarga

La infraestructura de recarga para los vehículos eléctricos es clave para su desarrollo e implantación: no habrá vehículos eléctricos circulando por calles y carreteras con normalidad si no hay una infraestructura de recarga que permita que los vehículos se desplacen por el territorio de forma similar a cómo actualmente lo hacen los vehículos convencionales.

 

Según el tipo de recarga, se pueden diferenciar:

  • Electrolinera normal: se trata de la opción más sencilla pero al mismo tiempo la más lenta y consiste en un enchufe de 220V con una corriente de entre 10A-16A, con una configuración recogida a la normativa básica. Para recargar de forma completa la batería de un vehículo que acostumbra a ser de unos 20kWh de capacidad, hace falta que el vehículo esté enchufado entre 6-8h.

  • Estación de recarga semirrápida: permite recargar el vehículo en unas 3 horas de forma completa y usa una potencia de corriente de entre 7,5kW, hasta los 20kW. Se asocia sobre todo para dar cobertura a las estaciones de recarga al sector terciario (centros de ocio, hospitales o centros comerciales).

  • Estación de recarga rápida: permite recargar al 80% de la batería en unos 20 minutos. Ofrece la recarga en corriente continua a 50kW, y alterna 43kW. Su ubicación adecuada es en vías rápidas o cerca de estas, ya que el tiempo en que un vehículo estará estacionado como máximo se corresponde a una parada de descanso, en torno a los 25 minutos.

 

Todo vehículo eléctrico tiene que tener una punto de recarga disponible allí donde permanece aparcado la mayor parte del tiempo, de manera que se recargue durante la noche. Estos puntos no requieren de una instalación compleja y normalmente son puntos de recarga normal, aunque también se puede instalar un punto de recarga semirrápida.

Aparte del punto de recarga vinculado, también existe toda una red de puntos de recarga de acceso público, que permite aumentar la autonomía de los vehículos y poder así alargar el trayecto.

La Generalitat de Catalunya a través del Instituto Catalán de Energía impulsa el plan PIRVEC para fomentar el despliegue de la infraestructura de recarga para el vehículo eléctrico en Cataluña, para garantizar el suministro energético a los ciudadanos y empresas que apuesten por una movilidad limpia y eficiente por todo el territorio, ampliando la disponibilidad de estaciones de recarga y su interoperabilidad. 

PASO 1: confirmar que la adquisición de un vehículo eléctrico es una buena opción analizando las necesidades de movilidad del usuario. Hacer una valoración económica del vehículo considerando los años que se prevé tener el vehículo (entre 8 y 12 años normalmente según uso) y también el número de kilómetros anuales que haremos con todos los gastos asociados (impuestos, descuentos adicionales, bonificaciones, etc .. .), el coste del punto de recarga vinculado y aprovechando todas las ayudas económicas disponibles en el momento de la adquisición.

Para facilitar esta valoración, puede utilizar el simulador comparativo de costes en vehículos facilitado por el ICAEN.

PASO 2: hacer el encargo del vehículo eléctrico escogido al concesionario.

PASO 3: seleccionar una empresa instaladora, para que realice la instalación del punto de recarga vinculado para el vehículo eléctrico.
El punto de recarga es un punto de recarga eléctrica de poca potencia que se instala allí donde el vehículo permanece aparcado la mayor parte del tiempo.

PASO 4: seleccionar qué tipo y qué modo de recarga queremos por el punto de recarga vinculado. O bien un punto vinculado más seguro, robusto y dedicado para el vehículo eléctrico (estilo Wallbox con modo de comunicación 3) o bien, un punto de recarga vinculado más sencillo y económico (estilo un interruptor doméstico con un circuito específico con modo de comunicación 1 -2).

PASO 5: elegir un esquema de instalación para el punto de recarga vinculado al parking:
a. Punto conectado directamente al contador de la vivienda (esquema tipo 2 de la Instrucción Técnica ITC-BT-52).
b. Punto conectado en un nuevo suministro específico en el parking (esquemas posibles recogidos en la Instrucción Técnica ITC-BT-52).

PASO 6: decidir qué potencia se desea disponer para la recarga y contratar más en caso de que no sea suficiente. En la mayoría de los casos, la potencia contratada por la vivienda (alrededor de unos 5,75kW) es suficiente para proporcionar energía eléctrica al vehículo mediante un enchufe doméstico que tiene una potencia de 2,3 kW (220V y 10A), ya que el vehículo recarga por la noche cuando no hay casi consumo en el resto de la vivienda.

PASO 7: realizar una comunicación a la "Comunidad de propietarios del parking" indicando que sería conveniente aprovechar el hecho de que uno de los vecinos quiere instalar un punto de recarga vinculado para realizar una preinstalación común a todo el parking para futuros vecinos que quieran adquirir un vehículo eléctrico. Proponer un reparto económico de los costes de esta instalación a la "Comunidad de propietarios del parking".

PASO 8: enviar una comunicación formal a la "Comunidad de propietarios del parking" indicando qué instalación eléctrica se llevará a cabo y cuando está prevista iniciarla.

PASO 9: en caso de no haber propuesta por parte de la "Comunidad de propietarios del parking", la instalación se puede iniciar pasados 30 días desde la comunicación formal del usuario en la Comunidad de propietarios según la reforma que se aprobó el 6 de mayo de 2015 del Libro V del Código Civil de Cataluña, relativa al Régimen de Propiedad Horizontal, en la que se modificaron diferentes artículos, facilitando la autorización para llevar a cabo estas nuevas instalaciones y permitiendo que se instalen de forma ágil.

PASO 10: confirmar que el punto de recarga funciona correctamente.